Guía de Acuarismo
Introducción
El acuarismo es una práctica maravillosa y apasionante. En general, para las personas apasionadas, se trata de un camino de ida; una vez que uno ingresa a esta práctica ya no quiere salir, sino todo lo contrario.
Esta guía intenta recopilar la información básica para todos aquellos que recién ingresan a este mundo. Trataremos de aportar datos esenciales para que nuestros peces vivan saludables y los nuevos acuaristas no se frustren en el intento.
Estructura de la guía
Hemos dividido la información en distintos apartados temáticos, a fin de organizar el material.
No obstante, podrás navegar en nuestro sitio por aquellas áreas que te despierten mayor interés.
Guía Rápida de Navegación
- Elección del Acuario
- Instalación y Sustrato
- El Ciclo del Nitrógeno
- Elección de Especies
- Cómo Soltar los Peces
- Sistemas de Filtrado
- Química: pH y Dureza
- Temperatura y Aireación
- Alimentación Sana
- Mantenimiento Diario
Podés volver a este índice en cualquier momento clickeando en la flechita de “arriba” que aparece al final de cada sección.
Elección del Acuario
La primera decisión debiera ser el tamaño del acuario. Como regla general, te recomendamos que elijas el acuario más grande que tu presupuesto y el espacio en el que lo vayas a instalar te lo permitan. Cuanto más grande sea el acuario, mayor será la estabilidad de los parámetros químicos del agua. Por el contrario, un acuario pequeño tenderá a saturarse rápidamente. Te sugerimos comenzar con un acuario no menor a los 40 litros de capacidad.
Para calcular la capacidad del acuario, debes multiplicar el largo por el ancho por la altura. Si lo haces en centímetros, al resultado deberás dividirlo por mil.
Se debe tener muy en cuenta el peso que tendrá el acuario una vez instalado, a fin de que el mismo sea colocado sobre una base suficientemente robusta como para soportar el mismo. Como regla general, se puede tomar que cada litro del acuario equivale a 1,2 o 1,5 kg de peso final, considerando la grava y los accesorios (como tapa, adornos, etc.) que pudiera llegar a tener.
A continuación, veremos los distintos componentes que componen al acuario en su conjunto.
Tipos de Acuarios
En el mercado, por lo general se consiguen dos tipos de acuarios: los fabricados industrialmente (generalmente importados) y los fabricados en forma local.
Los acuarios importados suelen venir totalmente equipados de fábrica, con su tapa, filtros incorporados e iluminación. Suelen contar con terminaciones sofisticadas y sus formatos son variados, destacándose aquellos de frentes curvos o semicurvos. Obviamente, resultan los más costosos del mercado.
Por otra parte, existen los acuarios fabricados en forma local. Estos son de vidrio, construidos en forma rectangular y originalmente vienen sin ningún tipo de accesorio. Los fabricantes producen varias medidas estándares, pero también puede encargarse su fabricación a medida. Suelen ser bastante accesibles en términos económicos.
Una tercera opción, que nosotros no te recomendamos si no tienes experiencia, es la de construir tu propio acuario. El único dato que te anticipamos en este artículo es que nunca utilices una silicona que no sea neutra y que especifique que es apta para acuarios.
El Sustrato: Grava, Granza y Arena
En la base deberemos colocar un sustrato, normalmente conocido como grava, granza o arena. Este se puede conseguir en distintos grosores, desde 1,5 mm hasta 15 mm de espesor. También se pueden obtener de distintos compuestos y colores. La elección en algunos casos podrá vincularse al tipo de acuario que se instalará, ya que algunos peces requieren sustratos claros y otros sustratos oscuros.
Es importante definir desde el principio si el acuario contará con plantas naturales, ya que la grava tradicional es inerte y carece de las sustancias que estas necesitan como abono. Además, se recomienda una granulometría más fina. En este caso, se recomienda colocar debajo de la grava sustratos nutritivos adicionales y material que favorezca el enraizamiento.
Antes de colocar la grava en el acuario, es importante lavarla con agua limpia para eliminar el polvo y otras sustancias que puedan enturbiar el agua.
Instalación del Acuario
Es fundamental para evitar que con el tiempo la pecera presente rajaduras o pérdidas, que se asegure una base absolutamente plana y que tenga la capacidad de absorber cualquier imperfección. Para esto, recomendamos colocar una plancha de telgopor en la base sobre la que se apoyará el acuario, de 2 centímetros de espesor. Esto nivelará la base del acuario, actuará como aislante térmico y absorberá cualquier imperfección.
Un solo grano de arena entre la superficie de apoyo y la base del vidrio es suficiente para producir una rajadura. Por lo que siempre debe colocarse un material absorbente entre ambos.
Seleccione muy bien el lugar donde estará ubicado el acuario, ya que una vez armado no será posible trasladarlo. Preferentemente evita colocarlo cerca de ventanas o de lugares en los que le pueda dar la luz directa del sol.
Filtración y Placas Biológicas
Más adelante hablaremos de filtración y, si bien no recomendamos el uso de placas biológicas, en caso de que decidas utilizarlas, resultaría ser lo primero que debieras colocar en la pecera. En dicho caso, deberá instalarse un tubo de extracción cada ocho placas para que el filtrado opere correctamente.
Idealmente, se debe colocar una piedra difusora dentro del tubo, la cual deberá conectarse a una manguera de tipo cristal que más tarde será conectada a un aireador. Para conectar más de un tubo, existen conectores “T”, “doble T” o “Triple T”. También pueden conectarse llaves reguladoras de la cantidad de aire a inyectar.
Luego se deberá colocar la grava e instalar la decoración que se hubiera elegido.
Decoración del Acuario
Como decía mi abuelita, sobre gustos no hay nada escrito. Por lo tanto, cada uno decora el acuario como más le gusta. De todos modos, se pueden tener en cuenta algunas consideraciones.
Es recomendable cubrir el vidrio del fondo desde su parte exterior con alguna lámina, de manera tal que no se llegue a visualizar la pared o lo que fuera que se encuentre del otro lado de la pecera. Existen en el mercado láminas decorativas con motivos de agua dulce o marina. También se puede colocar una lámina de un color liso, preferentemente oscuro.
Por otra parte, la mayoría quieren adornar su acuario con plantas. En este sentido, lo ideal sería utilizar plantas naturales. No obstante, esto requiere contar con algunos elementos específicos para que estas sobrevivan (como una adecuada iluminación, sustratos, fertilizantes y otras cuestiones) que en la mayoría de los casos dificultan esta opción para los acuaristas noveles. Afortunadamente, existen en el mercado plantas artificiales, algunas de las cuales están muy bien logradas.
Troncos y Raíces: El Proceso de Curado
Otro elemento que puede encontrarse en los acuarios son los troncos o raíces. Suelen ser muy bonitos, pero hay que tener especial cuidado con esto. Si previamente no son bien tratados, liberarán grandes cantidades de taninos, enturbiando el agua. Además, si la madera no es la adecuada, tenderán a descomponerse, contaminando y acidificando el agua.
Son convenientes las maderas duras poco porosas (preferentemente vid o ciruelo). Para su tratamiento se debe quitar la corteza, hervirlo en agua con sal marina por lo menos una hora y luego enjuagarlo y dejarlo sumergido durante un mes, o hasta que el tronco no flote y no libere más taninos. A esto se lo conoce también como proceso de curado del tronco.
Uso de Rocas y Elementos Calcáreos
También suelen verse acuarios decorados con rocas. Quedan muy bien y para muchos tipos de peces son necesarias para formar cuevas o escondites. Como mínimo, se debe saber que no todas las rocas pueden resultar aptas para el acuario. Lo ideal es utilizar rocas volcánicas o tectónicas, ya que carecen de cal. Se desaconsejan las rocas sedimentarias, ya que suelen tener cal.
En resumen, no se deben usar rocas que liberen sales minerales, ya que endurecen el agua (excepto para peces que necesiten esta condición, como los cíclidos africanos). También hemos visto el uso de caracoles o conchas marinas. En este sentido, te sugerimos no utilizarlas en acuarios de agua dulce, ya que las mismas son altamente calcáreas. Por el mismo motivo, se debe evitar utilizar arena extraída del mar, ya que contiene gran cantidad de conchilla con la misma condición.
Adornos Ornamentales y Llenado
Un párrafo aparte para los adornos ornamentales. Nuevamente, existen infinidad de adornos. Los hay de cerámica, de resina u otros materiales. Aquí, lo más importante es que verifiques con el vendedor que se trata de adornos diseñados específicamente para acuarios, ya que no contendrán pinturas u otros elementos que puedan resultar tóxicos para los peces.
Antes de proceder al llenado del acuario, te sugerimos colocar en el fondo un plástico sujeto temporalmente con cuatro piedras, a fin de evitar que la corriente de agua remueva la grava y los objetos de la decoración.
Continuando la Instalación
Más adelante hablaremos de filtrado y calefacción, pero por el momento es importante que sepas que no deberás conectar ninguno de estos equipos hasta tanto el acuario no se encuentre lleno.
Una vez llenado el acuario, agregá algún producto anticloro según las instrucciones del mismo. Luego, se debe colocar la tapa y encender la iluminación por las próximas 48 horas, además del sistema de filtración. Si pensás introducir peces tropicales, no olvides colocar un termómetro en el acuario.
¿Y ahora puedo agregar a mis peces?
¡No! Necesitás paciencia…
No debes introducir peces hasta tanto no se haya producido algo que se conoce como el ciclado del agua. A continuación, vamos a ver qué tiempos puede implicar esto, pero no introduzcas tus peces todavía; si lo hacés, pueden morir rápidamente.
El Ciclado del Acuario
Un acuario puede necesitar hasta seis meses para equilibrarse por completo y por lo menos 30 días para adquirir un equilibrio que resulte seguro para los peces. El motivo es que deben desarrollarse colonias de bacterias que procesan elementos peligrosos para los peces, como el amoníaco, los nitritos y los nitratos.
Estas bacterias necesitan tiempo para reproducirse en cantidad y variedad suficiente. Si no se interviene de ninguna forma, este ciclo se estima en 36 días. No obstante, este ciclo puede acelerarse mediante la introducción de productos “aceleradores” que introducen bacterias con este fin.
En todo caso, incluso acelerando el proceso, es prudente esperar como mínimo 15 días para introducir a los peces, y hacerlo de a poco (no más de dos o tres peces por semana).
La Elección de los Peces
Cuando el acuario se encuentre ciclado, llegará el momento de incorporar a sus habitantes: los peces.
Es muy importante, antes de comprarlos, informarse bien y elegir peces que resulten compatibles. Buscá material por internet o confiá en el vendedor si se trata de un acuario especializado. Desconfiá del consejo de los vendedores de acuarios integrados a pet shops de rubros generales, ya que no suelen tener la formación adecuada y pueden darte consejos equivocados. Ante la duda, podés consultarnos y te responderemos con gusto.
Compatibilidad y Convivencia
Que resulten compatibles significa que se trate de especies que requieran parámetros de agua similares, como niveles de pH o rangos de temperatura. Además, deberás considerar la convivencia dentro de la misma especie; por ejemplo, en algunas especies no pueden convivir dos machos juntos sin que se agredan hasta quedar uno solo.
También deberás tener en cuenta el “estilo de vida” de cada especie. Algunas necesitan vivir en un cardumen con cierto número de integrantes y otras en solitario. Finalmente, considerá la convivencia entre ellas; por ejemplo, algunos peces prefieren la tranquilidad y no pueden convivir con peces naturalmente inquietos y movedizos.
Población Máxima: ¿Cuántos peces puedo tener?
Para conocer la población máxima, podés utilizar la siguiente regla: 1 litro de agua por cada cm de pez tropical, o 2 litros de agua por cada cm de pez de agua fría.
El siguiente cuadro puede ayudarte como una guía rápida para orientar mejor tu elección:
La Incorporación de los Peces al Acuario
¡Ahora sí! Vamos a incorporar los peces a nuestro acuario. Para ello, te vamos a sugerir algunos consejos:
Agregá algún producto acondicionador al agua. De esta manera, se protegerán las mucosas de los peces por las siguientes 48 horas, que es el tiempo aproximado que los peces tardarán en adaptarse al acuario y sufrirán mayor estrés.
Si se trata de peces tropicales, verificá que la temperatura del agua se encuentra en el rango correcto. Apagá las luces del acuario (si podés introducir los peces de noche, mejor aún).
Colocá la bolsa del acuario con los peces dentro del acuario, sin abrir la misma. Dejala flotando durante unos diez minutos. De esta forma, la temperatura del agua en la bolsita se equilibrará con la del acuario lentamente.
Una vez igualadas las temperaturas, abrí la bolsa en la que están los peces y agregá poco a poco agua del acuario, hasta duplicar el volumen de agua que contenía la bolsita. Este proceso debe llevar entre 10 y 15 minutos. Finalmente, invertí la bolsita lentamente para liberar a los peces en el acuario.
Es importante equilibrar lentamente la temperatura y las condiciones químicas del agua en este proceso. Caso contrario, podríamos producir un shock en los peces, lo que podría estresarlos y generar la posibilidad de desarrollar rápidamente enfermedades.
Es muy probable que los peces se vayan al fondo del acuario y se queden allí inmóviles. Esto es normal, ya que les llevará un tiempo reconocer su nuevo hábitat. Te recomendamos que no los molestes, no les des de comer y les dejes las luces apagadas.
¡Y no olvides de colocar la tapa, ya que algunos tienden a saltar del acuario!
Filtrado del Agua
Un acuario no puede funcionar sin que el agua sea depurada a través de un filtro o un sistema que elimine las sustancias nocivas del agua, sobre todo el llamado material orgánico. Este material se forma por restos de alimento, hojas muertas, excrementos de los peces y polvo que llega a la superficie del agua, entre otros.
Si no se eliminan estas sustancias, rápidamente el agua se convierte en un líquido tóxico para peces y plantas. Conceptualmente, existen tres tipos de filtrado:
Tipos de Filtrado
Filtrado Mecánico: Se logra forzando el pasaje de agua por cierto tipo de materiales, como esponjas, perlón (o guata), arena o arcilla, con el objetivo de que estos retengan las partículas en suspensión. Adicionalmente, al utilizar mecanismos que fuerzan el movimiento del agua, se obtienen corrientes que equilibran la temperatura en todo el acuario y mejoran el intercambio gaseoso con la atmósfera.
Filtrado Biológico: Se logra proveyendo una superficie que permita el desarrollo de colonias de bacterias nitrificantes. En este sistema, los materiales filtrantes sirven de sustrato para bacterias y otros microorganismos capaces de transformar las sustancias orgánicas en inorgánicas (principalmente en nitratos) y estas, a su vez, sirven en gran parte de sustancia nutritiva para plantas y algas.
Filtrado Químico: Existen también otras sustancias que depuran el agua por acción química, como el carbón activado o ciertos productos sintéticos disponibles en el mercado.
Mecanismos de Filtrado
En cuanto a mecanismos de filtrado, hay una gran variedad, pero se podrían sintetizar en los siguientes como los más difundidos:
Filtro de Placas
Desde hace algunos años se viene discutiendo la eficiencia de este tipo de filtrado. Es un sistema por el cual el agua circula pasando primero por la grava (o arena gruesa) y luego sale a través de los picos o tubos extractores.
Filtro Interno
Se trata de equipos que poseen una bomba centrífuga para mover el agua, succionando la misma, normalmente desde la zona inferior, haciéndola pasar por distintos mecanismos de filtrado y devolviendo el agua filtrada al acuario.
Existen diversos modelos, pero todos tienen uno o más recipientes (conocidos como “etapas”) en las que puede colocarse el distinto material filtrante (físico, químico o biológico). Se colocan con ventosas sobre alguna de las paredes laterales del acuario, pueden disimularse con decoración y son absolutamente silenciosos.
Un estándar en la industria indica la potencia de las bombas en cantidad de litros por hora que circula por el equipo. Para conocer la capacidad del filtro más adecuada para tu acuario, se puede aplicar una regla que sugiere filtrar de tres a cuatro veces el volumen del acuario por hora. Esto debiera optimizar la filtración, sin generar una exagerada corriente interna de agua que pueda llegar a incomodar a los peces.
Filtro de Cascada (Mochila)
Al igual que en los filtros internos, se trata de equipos que poseen una bomba centrífuga para mover el agua. La diferencia es que estos dispositivos se cuelgan de uno de los bordes exteriores de la pecera y poseen una cavidad a la que llega el agua bombeada. El agua, luego de pasar por distintos tipos de filtrado que cada equipo pueda alojar, vuelve a ingresar al acuario en forma de cascada desde la zona superior.
Este mecanismo mejora la oxigenación del acuario debido al rompimiento de la superficie del agua que produce la cascada al caer.
Como desventaja, suelen poseer menos capacidad para colocar el material filtrante. Y para los que les pudiera molestar, hay que considerar que se escuchará permanentemente el sonido del agua al caer.
Filtro Botellón (Canister)
Se trata del equipamiento más profesional que puede utilizarse en acuarismo.
Al igual que en los filtros de cascada, una bomba succiona el agua del acuario con el fin de impulsarla hasta un botellón de considerable tamaño en el que el agua puede ser pasada por varias etapas de filtrado, volviendo al acuario ya depurada.
Son totalmente silenciosos y fáciles de limpiar, siendo la mejor opción en filtrado siempre y cuando tengás el presupuesto suficiente, ya que resultan mucho más costosos que cualquier otro sistema de filtración.
La única desventaja es que, por su considerable tamaño, tenés que disponer de un espacio suficiente para colocarlo debajo del acuario.
Mejoras a los sistemas de filtrado
Algunos equipos de filtración incorporan conceptos adicionales para mejorar la filtración del acuario.
Esterilización por Luz Ultravioleta (UV)
Una mejora importante está dada por los filtros que incluyen esterilización a través de una lámpara de luz ultravioleta (o UV). La radiación ultravioleta provoca cambios en los enlaces químicos de las moléculas de ADN de las células expuestas, evitando su multiplicación y destruyendo las mismas.
Así se pueden eliminar microorganismos que se encuentren en el agua, tales como algas, parásitos, hongos, bacterias y virus. No presenta efectos secundarios peligrosos, como la utilización de desinfectantes químicos o la generación de inmuno-resistencia como los antibióticos. Los rayos ultravioleta no alteran el pH o la estructura química del agua, no afectan a los peces ni plantas, como así tampoco a las colonias de bacterias o algas que se encuentren en los filtros, sustratos o paredes del acuario. Solamente los organismos que pasan por el esterilizador son eliminados.
Filtrado Wet-Dry (Seco-Húmedo)
Otra mejora que puede verse en algunos equipos es el concepto de filtrado wet-dry. Su funcionamiento se basa en la premisa de que las bacterias desnitrificantes son aerobias estrictas, es decir, que no pueden vivir sin un aporte adecuado de oxígeno.
Basados en este concepto, incorporan mecanismos que hacen pasar el agua por superficies destinadas a alojar las colonias de bacterias que toman permanente contacto con el aire.
Skimmers de Superficie
Finalmente, otra mejora que podemos mencionar es la incorporación de los Skimmers de superficie en algunos modelos de filtros de cascada, aunque este equipamiento también se comercializa por separado.
Se trata de un dispositivo que se mantiene a nivel de la superficie del agua a fin de capturar la suciedad de la superficie y el biofilm (una película de apariencia aceitosa) que pudiera formarse, y enviarla al interior del filtro para su tratamiento.
El Agua
El agua es el elemento que determina la posibilidad de supervivencia de todos los organismos que viven en ella. Sin un mínimo conocimiento de los varios factores químicos y físicos que caracterizan los diferentes tipos de agua, no se puede ser un buen acuariófilo.
El equilibrio en el agua para los habitantes que se hayan elegido puede verse afectado por múltiples factores, como la oxigenación, la temperatura, el grado de acidez o pH, la dureza o la presencia de sustancias tóxicas como amoníaco, nitritos y nitratos.
Por el momento, te contamos que en el mundo de la acuariofilia moderna existen todo tipo de insumos para controlar y ajustar todas estas variables.
La Aireación
Todos los animales del acuario y las bacterias alojadas en los filtros necesitarán oxígeno. Normalmente, el oxígeno presente en el agua no alcanza para cubrir estas necesidades.
Es toda una tradición en el mundo del acuarismo utilizar equipos aireadores, que introducen aire de la atmósfera a través de una pequeña manguera; esta, conectada a una piedra difusora, inyecta el aire en el agua del acuario en forma de burbujas.
Existe una gran cantidad de formatos de piedras difusoras de aire. Estas le dan al acuario un toque adicional de belleza y atractivo.
No obstante, este sistema no es el más efectivo a la hora de introducir aire en el acuario. El método más recomendado es mover el agua a través del chorro de salida del filtro interno, con un filtro cascada o bien con bombas recirculadoras de agua o wave-makers específicos para este fin.
En caso de que tu acuario incluya plantas naturales, no te aconsejamos el uso de burbujas, ya que estas expulsan el anhídrido carbónico que las plantas necesitan para hacer la fotosíntesis. Si tenés plantas, son ellas mismas la mejor manera de introducir el oxígeno en el acuario.
La Temperatura
Se trata de uno de los factores más importantes a considerar. Las plantas y la mayoría de los peces tropicales están adaptados para vivir con temperaturas de 23° a 26°, por lo tanto, deberemos calentar el agua y mantenerla con el mínimo de variación.
Esto se logra mediante la colocación de calefactores dentro del acuario y se controla mediante la colocación de un termómetro, el cual deberá ser ubicado en el extremo opuesto del calefactor para una medición real.
Termostatos y Calefactores
La mayoría de los calefactores de la actualidad cuentan con un dispositivo llamado termostato, el cual permite encender y apagar el equipo automáticamente para mantener la temperatura del agua de acuerdo a lo que se hubiera ajustado.
Es muy común que en verano notés que los calefactores no encienden en ningún momento. Esto resulta normal, ya que habitualmente la temperatura ambiente suele ser mayor a la configurada en el calentador y el agua se calienta sola por transferencia desde el exterior.
¿Qué potencia necesito?
Los calefactores funcionan con una resistencia eléctrica en su interior y su potencia se mide en Watts. Para saber la potencia necesaria para tu acuario, debés realizar el siguiente cálculo:
1 Watt por cada litro de agua
Por ejemplo, un acuario de 200 litros requiere un calefactor de 200 Watts.
La Acidez (o pH)
Los peces se sentirán más cómodos, e incluso lograrán reproducirse, si la acidez del agua se encuentra dentro de los valores que su especie requiere. Además, los valores extremos de acidez pueden ser causales de enfermedades.
Pero, ¿qué es la acidez? La misma se mide a través del pH y determina si el agua es neutra, ácida o alcalina. En los acuarios de agua dulce, este valor deberá oscilar entre 6,5 y 7,5, mientras que en acuarios marinos el valor del pH debe situarse entre 8,2 y 8,4.
Es importante que el valor del pH se mantenga lo más constante posible y que se comprenda la estrecha relación que existe entre este concepto, la dureza del agua y el anhídrido carbónico (conceptos que veremos más adelante).
Como dato general, el pH puede descender producto de la descomposición de plantas, alimento no consumido o animales muertos, como también con los desechos orgánicos de los mismos peces.
Recomendaciones para mantener el pH estable
- No alimentés en exceso a los peces; es preferible dosificar pequeñas cantidades varias veces al día y observar que el alimento sea consumido en su totalidad.
- Retirá hojas y animales muertos a la mayor brevedad posible.
- Utilizá turba en alguna de las etapas del filtro; puede ser una buena medida.
- Realizá un cambio parcial de agua periódicamente.
- Medí el pH periódicamente para conocer la situación real. Existen numerosos productos y métodos en el mercado para realizar esta tarea.
La Dureza del Agua
Ahora nos vamos a meter con la química del agua. Sí, suele ser más difícil de comprender, pero trataremos de explicarlo de la manera más sencilla posible para que entiendas la relación existente entre el concepto de dureza del agua y el pH.
El Efecto Buffer y el kH
El agua tiene la capacidad de mantener, hasta cierto punto, estable el pH gracias a un fenómeno llamado buffer (o tampón), que absorbe el ácido o base agregado al agua, ya sea proveniente del grifo o producto de las transformaciones químicas propias del sistema. Por ejemplo, el ciclo del nitrógeno libera grandes cantidades de ácido que harían descender peligrosamente el pH si no fuera por este efecto.
Esta capacidad de buffer la otorgan los carbonatos disueltos, que entregan la dureza temporal y se mide en kH. El aumento de esta dureza ayuda a mantener estables los niveles de acidez.
Para graficarlo, podemos decir que al aumentar la concentración de carbonatos, aumenta también la capacidad de retener los ácidos y, por lo tanto, se estabiliza el pH. Es por esta razón que no resulta conveniente regular la acidez agregando agua destilada, ya que al disminuir los carbonatos el sistema se hará más inestable, agravando el problema en poco tiempo.
Este tampón o buffer se va agotando paulatinamente hasta anularse del todo, liberando los ácidos retenidos; un motivo más para no descuidar los cambios de agua periódicos.
Salinidad y Nutrientes
Por otra parte, el agua contiene sales de sodio que, en conjunto con las anteriores, forman la llamada salinidad del agua. En los casos de acuarios plantados, es muy común agregar otros elementos mediante el abonado, como fosfatos o hierro, entre otros.
Es importante entender que todos estos conceptos se relacionan, por lo que debemos ser muy cuidadosos a la hora de modificar alguno de estos valores: el desajuste en uno solo puede implicar un desequilibrio fatal para los demás.
Sustancias Tóxicas: Nitritos y Nitratos
En el acuario se producirá amoníaco, ya sea por la orina, las branquias y los excrementos de los peces, como así también por la descomposición de otra materia orgánica, como las hojas muertas de las plantas. Si bien es cierto que en la naturaleza este producto se encuentra en concentraciones muy bajas, en el acuario, en cambio, puede llegar a ser fatal.
En un medio ligeramente ácido, que es el medio de la mayoría de los acuarios, el amoníaco reacciona transformándose en ión de amonio, que resulta de baja toxicidad siempre que el agua se mantenga en la escala ácida.
[Image showing the transformation of Ammonia to Nitrites and Nitrates by bacteria]En los filtros, de los cuales hablamos anteriormente, se desarrollarán colonias de bacterias que transforman el amoníaco y el ión de amonio en nitrito, el cual, si bien también es tóxico, es descompuesto por otro tipo de bacterias, transformándolo en nitratos.
Estos nitratos son tolerados por peces y plantas en cantidades mayores, hasta que el cambio de agua y el metabolismo de las plantas los reduzca mediante el fenómeno de la fotosíntesis. Las plantas colaboran también en la lucha contra el amoníaco como depuradoras del mismo.
Consejos para evitar la toxicidad
- No permitas que el exceso de materia en descomposición contamine el medio.
- Mantené el fondo sifoneado.
- Lavá los filtros con el agua del mismo acuario para conservar las bacterias.
- Realizá los cambios parciales de agua en forma periódica.
- Medí las condiciones del agua cada 15 días.
Existen diversos productos con distintos grados de exactitud para realizar esta tarea.
Sustancias Tóxicas: Nitritos y Nitratos
En el acuario se producirá amoníaco, ya sea por la orina, las branquias y los excrementos de los peces, como así también por la descomposición de otra materia orgánica, como las hojas muertas de las plantas. Si bien es cierto que en la naturaleza este producto se encuentra en concentraciones muy bajas, en el acuario, en cambio, puede llegar a ser fatal.
En un medio ligeramente ácido, que es el medio de la mayoría de los acuarios, el amoníaco reacciona transformándose en ión de amonio, que resulta de baja toxicidad siempre que el agua se mantenga en la escala ácida.
En los filtros, de los cuales hablamos anteriormente, se desarrollarán colonias de bacterias que transforman el amoníaco y el ión de amonio en nitrito, el cual, si bien también es tóxico, es descompuesto por otro tipo de bacterias, transformándolo en nitratos.
Estos nitratos son tolerados por peces y plantas en cantidades mayores, hasta que el cambio de agua y el metabolismo de las plantas los reduzca mediante el fenómeno de la fotosíntesis. Las plantas colaboran también en la lucha contra el amoníaco como depuradoras del mismo.
Consejos para evitar la toxicidad
- No permitas que el exceso de materia en descomposición contamine el medio.
- Mantené el fondo sifoneado.
- Lavá los filtros con el agua del mismo acuario para conservar las bacterias.
- Realizá los cambios parciales de agua en forma periódica.
- Medí las condiciones del agua cada 15 días.
Existen diversos productos con distintos grados de exactitud para realizar esta tarea.
La Alimentación
Uno de los factores fundamentales para la supervivencia de nuestros peces es su alimentación. Una buena dieta les permite desarrollarse sin enfermedades, los hace lucir mejor y los ayuda a reproducirse.
Idealmente, debe proporcionarse a los peces la comida que más se parezca a la que podrían conseguir en su hábitat natural. En este sentido, lo ideal sería proveer comida viva; sin embargo, esto suele ser difícil de implementar para la mayoría de los acuaristas.
No obstante, la mayoría de los peces de acuarismo están acostumbrados a la comida artificial y la industria provee una amplia y muy completa gama de alimentos. Solo se trata de que elijás el más indicado para los tuyos.
Consejos para una dieta saludable
- El tamaño importa: La cantidad y dimensiones de la comida dependen de la estructura del pez. Como regla empírica, los trocitos de comida tienen que ser tan grandes como el ojo del pez que se los comerá.
- Respetá sus necesidades: Existen peces fitófagos (que se nutren de vegetales) y otros esencialmente carnívoros. Asegurate de que el alimento base sea el correcto para su especie.
- Frecuencia: Suministrá la comida dos veces al día: por la mañana temprano y por la noche, antes de apagar las luces del acuario.
- La regla de los 5 minutos: Solo debés suministrar la cantidad que los peces puedan comer en aproximadamente cinco minutos. El exceso de comida se descompone y contamina el agua rápidamente.
- Variedad: Evitá una dieta uniforme. Es recomendable suministrar por lo menos dos alimentos diferentes, alternando entre ellos para evitar carencias nutricionales.
- Vitaminas: Periódicamente, se recomienda añadir a la comida una dosis de algún complemento vitamínico especial para peces.
Las Enfermedades de los Peces
Los peces disponen de muy buenas autodefensas. Resulta muy difícil que enfermen si mantenés correctamente las condiciones del agua en la que viven.
Las causas de las afecciones suelen ser bacterianas, víricas o por acción de hongos o parásitos. Identificamos a un pez enfermo a través de la observación constante: los cambios de comportamiento, de su aspecto general o de una zona específica del cuerpo delatan el problema.
Prevención y Tratamiento
Controlar atentamente el funcionamiento del acuario y evitar la compra de ejemplares enfermos permite que la autodefensa de los peces prevenga casi cualquier patología.
Evitá el uso de productos químicos para las llamadas “curas preventivas”. Estas sustancias casi siempre resultan más perjudiciales que beneficiosas para el ecosistema del tanque.
Si notás un comportamiento extraño o síntomas físicos, consultá a un vendedor especializado o buscá información en textos confiables. Si determinás el tipo de enfermedad, existen diversos productos específicos que permiten realizar la cura de forma efectiva.
Dato fundamental: Ninguna enfermedad de los peces de acuario se transmite al ser humano. ¡Es importante saberlo!
El Mantenimiento del Acuario
Es importante realizar ciertos trabajos de mantenimiento en el acuario. No te demandarán mucho tiempo, pero garantizarán que los peces se encuentren en buenas condiciones y, además, conseguirás tener un acuario mucho más vistoso.
Tareas Diarias
En forma diaria, se deben realizar cuatro tareas básicas:
- Encendé y apagá las luces del acuario (lo ideal es mantener un fotoperiodo de 8 a 10 horas).
- Alimentá a los peces (recordá la regla de los 5 minutos).
- Controlá la temperatura del agua mediante el termómetro.
- Eliminá restos visibles de comida o sustancias del fondo si fuera necesario.
Mantenimiento Semanal
Una vez por semana, se deberá completar el mantenimiento agregando las siguientes tareas:
- Controlá el pH, la dureza del agua y nitritos/nitratos (esto último puede realizarse cada dos o tres semanas).
- Observá y controlá el estado de las plantas naturales si las hubiera, podando hojas en mal estado y replantando aquellas que se hayan soltado.
- Desconectá y limpiá el material de filtrado físico (como las esponjas) utilizando siempre agua del propio acuario para no matar las bacterias.
- Reponé el agua evaporada y reemplazá un 15% del agua existente. No olvides tratar el agua nueva con anticloro.
- Limpiá los vidrios y sifoneá la grava para retirar cualquier tipo de desperdicio acumulado.
¡NUNCA se debe cambiar la totalidad del agua del acuario!
