En el mercado, por lo general se consiguen dos tipos de acuarios: los fabricados industrialmente (generalmente importados) y los fabricados en forma local.

Los acuarios importados suelen venir totalmente equipados de fábrica, con su tapa, filtros incorporados e iluminación. Suelen contar con terminaciones sofisticadas y sus formatos son variados, destacándose aquellos de frentes curvos o semicurvos. Obviamente, resultan los más costosos del mercado.

Por otra parte, existen los acuarios fabricados en forma local. Estos son de vidrio, construidos en forma rectangular y originalmente vienen sin ningún tipo de accesorio. Los fabricantes producen varias medidas estándares, pero también puede encargarse  su fabricación a medida. Suelen ser bastante accesibles en términos económicos.

Una tercera opción, que nosotros no te recomendamos si no tienes experiencia, es la de construir tu propio acuario. El único dato que te anticipamos en este artículo es que nunca utilices una silicona que no sea neutra y que especifique que es apta para acuarios.