Los peces se sentirán mas cómodos, o incluso lograrán reproducirse, si la acidez del agua se encuentra de los valores que su especie requiere. Además, valores extremos de acidez pueden ser causales de enfermedades. 

Pero, ¿qué es la acidez? La misma se mide a través del pH, y determina si el agua es neutra, ácida o alcalina. En los acuarios de agua dulce, este valor deberá oscilar entre 6,5 y 7,5, mientras que acuarios marinos, el valor del pH debe situarse entre 8,2 y 8,4.

Es importante que el valor del pH se mantenga lo mas constante posible, y que se comprenda la estrecha relación que existe entre este concepto, la dureza del agua y el anhídrido carbónico (conceptos que veremos mas adelante).

Como dato general, el pH puede descender, producto de la descomposición de plantas, alimento no consumido o animales muertos, como también con los desechos orgánicos de los mismos peces.

Algunas recomendaciones para mantener el pH estable:

  • No alimentar en exceso a los peces, es preferible dosificar pequeñas cantidades, varias veces al día y observar que el alimento sea consumido en su totalidad.
  • Retirar hojas y animales muertos a la mayor brevedad.
  • Utilizar turba en alguna de las etapas del filtro, puede ser una buena medida.
  • Realizar un cambio parcial de agua periódicamente.

Y por supuesto, para conocer la situación, medir el pH periódicamente. Existen numerosos productos de diversos métodos en el mercado para realizar esta tarea.